¿No nos iría mejor la vida si supiéramos cómo afrontar los desafíos? ¿No seríamos más efectivos si supiéramos adaptarnos al curso de la vida? Creo que la respuesta a ambas preguntas es “sí”. Pero necesitamos saber cómo hacerlo a nivel práctico. Necesitamos ser conscientes de cómo funciona el flujo de la vida para vivirla adaptándonos a ella.

Fluir la vida y adaptarse a ella requiere comprender cómo funcionan sus ciclos, ya que la vida transcurre en ciclos:

Primero: Los ciclos se componen de dos partes, dos polos opuestos que se equilibran entre sí. Los ciclos demuestran que la verdadera realidad es una relación entre ambas partes. Necesitamos las dos partes del ciclo para completar la visión. No elegimos ni valoramos una parte sin la otra. Esto no es solo una buena idea; es esencial, más allá de la discusión o la elección. Es la forma que funciona el mundo. Cada parte debe cumplir su propósito y estar en equilibrio con la otra.

Por ejemplo, en el ciclo de: Actividad / Descanso. Necesitamos tanto la actividad como el descanso para completar el ciclo. Aplicamos nuestra energía en la actividad; Recuperamos nuestra energía en el descanso. Necesitamos cumplir el propósito de ambas partes, actividad y descanso, para estar en equilibrio.

Segundo: En un ciclo determinado, nos comprometemos con una parte u otra. No seremos efectivos si nos comprometemos con ambas simultáneamente. Cada parte del ciclo tiene diferentes propósitos. Dividir nuestra atención entre ambas partes, no solo nos impide hacer cualquiera de las dos de manera efectiva, sino que detiene el flujo del ciclo de la vida. Nuestra atención se divide, causando que seamos arrastrados entre las dos partes, paralizándolos en el medio.

Por ejemplo, en el ciclo: Actividad / Descanso, nos comprometemos con la actividad o el descanso. Si nos comprometemos con ambas partes al mismo tiempo, nuestra actividad será letárgica y nuestro descanso se verá interrumpido. Es posible que no fluyamos bien en el ciclo Actividad / Descanso porque no utilizamos completamente la energía ni la recuperamos completamente.

Tercero: La vida es dinámica, no es estática. La naturaleza dinámica de la vida se genera cíclicamente entre polos opuestos. Fluimos en la vida al comprometernos completamente en una de las partes del ciclo o con la otra, entendiendo que las necesitamos ambas. La dinámica no se crea quedándonos solo con una parte, o sobrevalorando o subvalorando cualquiera de ellas. A medida que avanzamos en una de las partes del ciclo, la necesidad de cambiar a la opuesta aumenta hasta que se hace inevitable. Lo esencial para fluir con la naturaleza dinámica de los ciclos es prestar atención con nosotros mismos para saber cuándo hacer una parte de manera oportuna y luego la otra.

A medida que avanza la actividad, usamos nuestra energía hasta que la necesidad de cambiar al descanso se vuelve inevitable. Del mismo modo, a medida que el descanso progresa, recuperamos energía hasta que la necesidad de pasar a la actividad se vuelve inevitable. Estamos atentos y sintonizados con el nivel de energía para adaptarnos al flujo natural de este ciclo dinámico.

El ciclo de respiración es un ejemplo simple al investigar este fenómeno. Necesitamos tanto la inhalación como la exhalación en el ciclo de respiración efectivo. Sin embargo, en este ciclo de dos partes (una y otra), nos dedicamos completamente a inhalar (o) exhalar. Finalmente, sabemos que es un ciclo dinámico. Realizamos el ciclo de manera oportuna prestando mucha atención a cuándo hemos inhalado lo suficiente y cuando la necesidad de exhalar se vuelve inevitable, para pasar a la exhalación, y viceversa. Fluimos en el ciclo de la respiración cuando nos adaptamos con los tres principios. Por lo tanto, es importante seguir el ciclo de la respiración en lugar de oponerse a él.

Consideremos cómo funciona esto en la escalada. Primero: El ciclo de escalada consiste en detenerse y moverse. Nos detenemos para descansar y recuperar energía. Nos movemos e involucramos nuestro cuerpo y así consumimos energía. Por lo tanto, consideramos ambas partes. En segundo lugar: Nos disponemos a detenernos o movernos dentro del ciclo de la escalada. Nos comprometemos a detenernos para descansar o movernos para escalar. Cuando descansas, descansa. Cuando escalas, escala. Tercero: Practicamos el dinamismo del ciclo de manera oportuna entre ambas partes del ciclo. A medida que recuperamos más y más energía mientras descansamos, se hace inevitable comenzar a movernos para usar la energía. Del mismo modo, a medida que escalamos, usamos la energía hasta que se hace inevitable parar para descansar. Prestamos atención con nuestro cuerpo para saber cuánto tiempo permanecer en las paradas para descansar y cuánto tiempo continuar escalando para no caernos. Si no nos comprometemos con estos tres principios, nuestra atención se dividirá entre detenerse y moverse, entre descansar y trepar. Así, estaremos bloqueados, detenidos en medio de la escalada difícil, sin descansar ni trepar bien.

La vida tiene un cierto propósito. Se mueve hacia delante. Avanza bajo los tres principios mencionados. Fluir en la vida es adaptarse a este propósito. Hacemos esto aceptándola. La idea es: Que es lo que nos debe suceder para saber que dirige nuestra vida.
Podemos ser intencionales cuando aceptamos el propósito de la vida. La intención es la atención enfocada en la dirección de una elección. Vivimos intencionalmente, dentro del propósito de la vida, al enfocar nuestra atención en los procesos, lo que mantiene nuestra atención en el momento. La vida nos proporciona procesos básicos. Nuestra intención puede ser inflexible y adaptada con el propósito de la vida, al enfocarnos en los procesos inherentes a la vida.

En la escalada tenemos procesos que ayudan a mantenernos enfocados en el ciclo de escalar (parada / movimiento). En los puntos de parada, tenemos procesos para descansar, pensar y tomar decisiones. Cuando escalamos, tenemos los procesos de movimiento y de caída. Cada proceso contiene elementos específicos para enfocar nuestra atención. Por ejemplo, el proceso de pensamiento consiste en recopilar los tres elementos de información: el objetivo final, las consecuencias y el plan. Ni más ni menos. El proceso de movimiento consiste en respirar, moverse, relajarse y mantener el contacto visual. Ni más ni menos. Nuestra intención es inflexible porque elegimos enfocar nuestra atención completamente en los elementos específicos de estos procesos. Al adaptarnos a estos procesos, en lugar de fijarnos en el objetivo, utilizamos nuestra atención de manera efectiva, lo que nos libera para escalar lo mejor posible.

La vida es difícil y luchar contra esa realidad, inconscientemente, podemos dificultarla más. Una gran parte de lo que dificulta la vida es la resistencia a la verdad de que es difícil. Fluimos en la vida al adaptarnos a esa verdad y alinearnos con la naturaleza cíclica de esta realidad.

Consejo práctico: satisfacer tus necesidades básicas

Tienes dos necesidades básicas: (comodidad / seguridad) y (estrés / aprendizaje / crecimiento). La( comodidad / seguridad ) y el (estrés / aprendizaje / crecimiento), Son dos necesidades en conjunto, no individualmente. Es importante vivir una vida equilibrada para satisfacer ambas necesidades. Por lo tanto. Primero: Identifica las dos partes del ciclo.
• Aplicado en la vida en general, necesitas descanso y actividad. El descanso satisface la necesidad de recuperar energía (comodidad / seguridad). La actividad satisface la necesidad de consumir energía (estrés / aprendizaje / crecimiento).
• Aplicado en la escalada, necesitas detenerte para descansar y moverte para escalar.

Luego: Te comprometes a una parte o la otra: La (comodidad / seguridad) o al (estrés / aprendizaje / crecimiento). En el ciclo compuesto de dos partes de necesidades básicas.
• Aplicado en la vida: Te comprometes a descansar o hacer actividad.
• Aplicado en la escalada: Te comprometes a detenerte para descansar o moverte para escalar.

Finalmente: El ciclo de dos partes es dinámico. Conéctate contigo mismo (tu cuerpo y tu mente) para saber cuándo es el momento de pasar a la parte opuesta del ciclo.
• Aplicado en la vida: Presta atención con lo descansado que te sientes al despertarte. Presta atención con lo cansado que te sientes mientras realizas actividades durante el día. ¿Estás siempre cansado? ¿Qué puedes hacer para recuperar el equilibrio?
• Aplicado en la escalada: Presta atención a tu nivel de energía para saber cuándo te has recuperado lo suficiente como para comenzar a moverte. Presta atención de cuánta energía te queda al escalar para saber cuándo volver a descansar como parte del ciclo.

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