Tengo sesenta años. Hace cuarenta años, me enamoré de la escalada. Hace veinte años, quise iniciar mi carrera en la escalada. Mi vida, sin embargo, no siempre ha estado alineada entre lo que quiero y lo que hago. Antes de elegir dedicarme a la escalada, yo trabajaba en la empresa de mi padre. Vendíamos herramientas industriales, sobre todo herramientas de corte, como taladros y fresas de corte para metal. No me gustaban las herramientas de corte. No me gustaba mi vida tampoco. Estaba frustrado, deprimido y ansioso.

Tuve lo que se conoce como la crisis de la media edad. La venta de herramientas de corte no era significativa para mí. La crisis de la mediana edad indica que hemos estado viviendo una existencia superficial. Hay algo en la vida que requiere profundidad y significado. Ya sea si estamos creciendo o desarrollándonos. Tener una vida significativa valida que nos hace crecer como seres humanos.

La pregunta crítica es: ¿cómo hacemos que las vidas sean significativas? A mi no me gustaba la venta de herramientas de corte. Es importante reconocerlo. tenía que hilar más fino y enmarcar el problema en la dirección correcta para tomar decisiones. Sabía que me encantaba la escalada. Investigué el porqué de ese interés y la atención hacia la escalada. Parecía ser el miedo y el aspecto mental de la misma. Así, podía tomar decisiones para iniciar una nueva etapa.

Este planteamiento es necesario para hacer las cosas de otra manera. En primer lugar necesitaba determinar la causa de la crisis de la mediana edad. Necesitaba identificar mi motivación, ya que la motivación es el motor de nuestras decisiones. La motivación nos lleva a tomar decisiones que nos conducen a una vida frustrada o a una vida significativa.

Hay dos motivaciones básicas: las extrínsecas e intrínsecas. La motivación extrínseca nos impulsa hacia resultados finales que queremos alcanzar. Esta tiende a basarse en la comodidad; estamos motivados hacia lo que va a hacer que nos sintamos cómodos. En otras palabras, deseamos la comodidad que nos proporcionara lograr un resultado final.

La motivación intrínseca nos impulsa hacia procesos que queremos experimentar. Esta tiende a fundamentarse en el estrés; estamos motivados hacia el estrés, idealmente elegimos el estrés para experimentar. Deseamos el estrés que sentiremos durante el proceso de la experiencia.

Mi alternativa para iniciar una nueva etapa con la escalada requería un cambio de motivación. Inconscientemente yo había elegido el resultado final, la motivación basada en la comodidad cuando elegí trabajar para la empresa de mi padre. Hacer ese trabajo y la seguridad financiera estaban  basados en la comodidad. Necesitaba valorar el estrés con el fin de encontrar un significado de mi nueva etapa. Y, había un montón de estrés en el desarrollo del Camino del Guerrero. El entrenamiento mental para escaladores era un gran desconocido. No había mucha información sobre el tema.

El Camino del Guerrero me obligaba a vivir como un guerrero. Ser guerrero es diferenciarse de la gente común por lo que le motiva. La gente común es víctima inconscientes de la motivación basada en la comodidad. Los guerreros no son víctimas, conscientemente eligen identificarse con el estrés que quieren asumir. Los guerreros buscan esas experiencias porque son cazadores impecables de poder personal. Al entrar en lo desconocido, el estrés les da oportunidades para alcanzar más poder.

Mi vida ahora es significativa. Disfruto de los procesos lentos y con estrés que me proporciona la enseñanza de esta materia y la búsqueda de nuevas formas de aplicarla. Yo quiero permanecer en ese tipo de estrés. Me veo a mí mismo que todavía tendré una vida significativa dentro de veinte años más, cuando tenga ya los ochenta.

Joseph Campbell dijo que no creía que la gente quisiera ser feliz. Más bien, que la gente quería experimentar estar vivo. Es un proceso que da sentido a través de la experiencia de sentirse vivo. No desees alcanzar la felicidad, desea comprometerte en una experiencia.

Práctica recomendada: Escoger

Tomar la decisión de lo que quieres estudiar en la universidad cuando tienes veinte años, es una elección motivada generalmente por el interés y lo que te llama la atención. Así, inconscientemente se tiende a cambiar la motivación, por una opción de carrera que proporcionará comodidad y seguridad.

Por lo general necesitas veinte años de experiencia de esa elección para sentir su impacto total. A los cuarenta experimentas la crisis de la mediana edad, ya que sientes que no estás desarrollando o viviendo la vida que quieres vivir. Te enfrentas a una alternativa, esa elección se debe fundamentar  con una motivación distinta.

Si estás en una situación de tener que elegir, elige como lo haría un guerrero, motivado para iniciar una etapa que te proporcionará estrés con el que deseas comprometerte. Si estas motivado de esa manera vas a generar una vida con más sentido.

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