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Audio elesson_2013-0520 en Ingles

Una de las mejores cosas que me ha pasado es fracasar y no lograr la meta. Mi madre empujó a sus hijos a dedicarse a la música, ya que formaba parte de su pasado, su madre era cantante de ópera en Europa. Ella nos introdujo a la música haciéndonos participar a banda de la escuela. Empecé a tocar la trompa en el séptimo grado, y continué tocándola en la escuela secundaria, cada vez con mayor intensidad, era la preparación para una carrera musical. Era bastante bueno tocando la trompa. A mitad de mi último año, participé en las pruebas de “All-State Band”, una prueba de fuego que me propuse, para ver si era lo suficientemente bueno. No supere el “All-State Band”. Afortunadamente yo no era lo suficientemente bueno.

Es peligroso ser bueno en algo. Sin embargo, eso es en lo que nos centramos en la hora de decidir una carrera. Nos preguntamos “¿Qué quiero hacer?” Y luego vemos lo buenos que somos para responder a esa pregunta. Pero esta pregunta está mal formulada en muchos aspectos. Conduce de forma inconsciente a luchar por lo que es mas cómodo, así podemos hacer frente a las adversidades de la vida.

Un alumno del famoso poeta alemán Rainer Rilke estaba confundido, se preguntaba si debía continuar con sus estudios para convertirse en un escritor. Rilke le dijo: “Escribe sólo si es necesario.” Suena como que Rilke le estuviera orientando a buscar algo distinto a escribir y si no puede encontrar otra cosa, entonces, elige la opción menos deseable que será la escritura. Lo que está diciendo en realidad es: escribe solamente si sientes que morirías si no escribes. En otras palabras, la escritura es una parte tan integral de lo que eres que si no escribes, tu vida no tendría sentido y falta de finalidad.

Cuando no pase “All-State Band”, estaba en un estado de descontento supremo. Hasta ese momento, toda mi atención se consumió con el movimiento hacia mi meta de una carrera musical. Tuve una visión de túnel. Una cosa interesante que sucede, sin embargo, cuando no somos capaces de alcanzar una meta. Es la desilusión. “Desilusionado” significa ser libres de ilusión. Cuando nos sentimos desilusionados, nuestra atención se amplía para incluir otras oportunidades que se nos ofrecen. En mi caso, me di cuenta que otros alumnos en mi clases de secundaria no estaban interesados en la música. Un colega, Steve que estaba sentado a mi lado en la clase de Inglés, inició una conversación conmigo. Él era escalador y me invitó a ir a escalar. Sintiéndome desilusionado, estaba abierto a hacer algo nuevo, así que me fui con él.

El primer día que experimente la escalada me emocione. Nadie me obligo ni me lo sugirió . Necesitaba iniciar la carrera de escalador. No pensé en las carreras. Yo estaba emocionado al escalar. No tenía explicación lógica. No tenía que preguntarme : “¿Debo escalar?” Al igual que el estudiante de Rilke. Escalé porque tenía que hacerlo.

“¿Qué quiero hacer?” Esta pregunta es pasiva y espera recibir orientación. También es un proceso lógico que nos lleva a hacer justificaciones y encontrar razones para apoyar nuestra decisión. Esas razones tienden a estar motivadas por la comodidad. Este enfoque se centra en lo que es externo a nosotros, las cosas que queremos llegar a hacer para una vida cómoda. Ser bueno en algo es peligroso porque genera confianza, en la que luego nos apoyamos, para justificar nuestra decisión anterior. Ser bueno en tocar la trompa me dio la confianza con la que yo tome la decisión para dedicarme a la música. Me alimenté de sí mismo hasta topar con la realidad de no ser lo suficientemente bueno como creía y sentirme como si estuviera viviendo una vida sin sentido.

“¿En qué estoy entusiasmado?” Es una pregunta más interesante. Es activa y da orientación. Tampoco es lógica, es intuitiva. Saber algo intuitivamente no nos da respuestas cortas y concisas. No podemos justificar o dar con las razones por las que queremos escalar, sólo sabemos a un nivel intuitivo que queremos hacerlo. Esa emoción no está motivada por la comodidad, sino que está motivada por el compromiso, que es estrés. No sólo es hacer frente a los problemas de la vida, es participar activamente con todo nuestro ser.

¿Que es lo que me entusiasma? Se enmarca en los sentimientos internos. No vamos a escalar porque somos buenos en eso, y no somos dependientes de ser buenos para darnos confianza para seguir escalando. Nuestra confianza proviene de un deseo inexplicable de escalar. Es algo que brota de nosotros, necesitamos expresarlo. El peligro de hacer algo en que estamos entusiasmados es que es inseguro, lleno de estrés, sin razones lógicas que expliquen porqué debemos hacerlo. Sin embargo, la inseguridad se resolverá a medida que realizamos la actividad. El estrés se convierte en materia prima que le da a nuestra vida propósito y significado. ¿Quién se preocupa por las razones de todos modos? ¿Porqué tenemos que explicar el porqué queremos hacer algo?

¿Lo que me entusiasma? Nos sitúa en medio de la tensión. Queremos estar ahí, porque ahí es donde está la emoción. Estamos contentos con los altos y bajos, la felicidad y la tristeza, porque todo es parte del proceso. Este profundo compromiso se basa en nuestra esencia y nos obliga a dar a nuestros dones únicos en el mundo. Lo que nos entusiasma, nos da sentido y propósito.

Lo paradójico es que vamos a ser buenos en la escalada como consecuencia de que nos emociona, ya que nos hace actuar. Pasar a la acción es lo necesario para llegar a ser bueno. No nos centramos en ser buenos, por ser buenos. Nos centramos en hacer lo que nos apasiona y nos convertimos en buenos como resultado de nuestro profundo compromiso con la actividad.

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