Parece haber un resurgimiento de la superstición y el pensamiento mágico en nuestra sociedad según el escéptico Michael Shermer. En su serie de conferencias titulada Skepticism 101: Cómo pensar como un científico, Shermer nos ayuda a desarrollar la conciencia de los muchos trucos mentales con los que la mente juega con nosotros y cómo el hecho de ser escéptico puede ayudarnos a verlos. Tendemos a pensar que un escéptico es de mente cerrada o cínico, pero en realidad son curiosos y cautelosos. Ellos encuentran un equilibrio entre ser curiosos frente la información y ser lo suficientemente prudentes como para buscar evidencias para validar la in- formación antes de creer en ella. Él sugiere que entender el método científico puede ayudarnos a ser escépticos. Pero ahí radica el desafío: el método científico es desordenado y requiere lidiar con la incertidumbre mientras trabajamos. Hacemos esto en lugar de permitir que la motivación que busca la comodidad de la mente busque la certeza. El escepticismo nos ayuda a controlar  la mente cuando esta no quiere hacer el trabajo.

Shermer dice que, según el psicólogo evolutivo Robert Kurzban, “el cerebro ha evolucionado como un órgano modular, multitarea y de resolución de problemas, como una navaja suiza de herramientas. No existe un solo “yo” unificado que genere creencias internamente coherentes y perfectamente coherentes. En su lugar, somos una colección de módulos distintos, interactivos que a menudo están en desacuerdo entre sí ”. Cada módulo puede tener sus propias creencias, mientras que otros módulos tienen otras creencias en conflicto.

Por ejemplo, nuestro módulo “científico” del cerebro puede creer en la evolución, lo que crea  una creencia de que la tierra tiene miles de millones de años, mientras que nuestro módulo “reli- gioso” puede creer en la creación divina, lo que crea una creencia de que la tierra tiene 6000 años. Accedemos y usamos el módulo científico mientras realizamos experimentos en el labora- torio en el día a día y luego accedemos y usamos el módulo religioso cuando vamos a la iglesia el domingo. Ambas creencias coexisten para ayudarnos a lograr nuestro trabajo del día a día y las necesidades espirituales.

Shermer dice: “Formamos nuestras creencias por una variedad de razones subjetivas, persona- les, emocionales y psicológicas en el contexto de entornos creados por familiares, amigos, co- legas, cultura y la sociedad en general; después de formar nuestras creencias, las defendemos, justificamos y racionalizamos con una serie de razones intelectuales, argumentos convincentes  y explicaciones racionales. Las creencias son lo primero y a continuación se explican las creen- cias. El cerebro es una creencia en sí. Una vez que se forman las creencias, el cerebro comienza a buscar y encontrar evidencias confirmatorias que respalden esas creencias, lo que agrega un impulso emocional de mayor confianza en las creencias y, por lo tanto, acelera el proceso de refuerzo de las mismas; “Vuelta y vuelta, el proceso es un círculo de retroalimentación positiva de convertir creencias en verdades”.

Un escéptico invierte este orden: las explicaciones de las creencias son lo primero, las creencias siguen al pensamiento científico, comprender cómo funciona el método científico, crea, en pala- bras de Sherman, “un círculo de retroalimentación positiva de información precisa que crea creencias más alineadas con la verdad. Entendemos el método científico como uno que descri- be e interpreta fenómenos observados o inferidos, pasados o presentes, destinados a probar hipótesis y construir teorías ”. Incluye los siguientes cuatro elementos: inducción, deducción, observación y verificación. Formamos una hipótesis a partir de datos existentes; hacemos cier- tas predicciones, observamos y recopilamos nuevos datos y probamos predicciones para con- firmar o refutar la hipótesis inicial.

Saber que nuestras creencias provienen de nuestras familias, amigos, colegas, cultura y socie- dad nos ayuda a darnos cuenta de que hemos adoptado nuestras creencias en lugar de some- terlas a nuestro propio proceso de investigación. Por lo tanto, en lugar de defenderlos, aplica- mos el método científico para convertir las creencias limitantes en otras más alineadas con la realidad. En primer lugar, aplicamos la inducción, la deducción, la observación y la verificación para comprender cómo desarrollamos nuestras creencias y luego las modificamos en función de lo que descubrimos.

Por ejemplo:

Mi creencia actual: tengo que alcanzar objetivos para poder disfrutar de la escalada.

  • Inducción (crear una hipótesis): Mi mente me está engañando para que crea que tengo que alcanzar objetivos para poder disfrutar de la
  • Deducción (hacer predicciones específicas): predigo que esta creencia está dificultando mi disfrute de la escalada. Predigo que el proceso de aprendizaje es importante para disfrutar de la Predigo que centrarse en el aprendizaje, en lugar de solo el logro, puede crear más alegría.
  • Observación (recopilar información): observo que algunos escaladores se enojan cuando fallan y son felices cuando tienen éxito. También observo que algunos escaladores siguen siendo cu- riosos y utilizan sus fracasos como oportunidades de aprendizaje y también disfrutan de sus éxitos. El último grupo de escaladores parece tener más diversión que los
  • Verificación (predicciones de prueba): Yo mismo pruebo estas
    • Primero, me doy cuenta de que a veces me siento feliz cuando triunfo y me molesto cuando fallo. Mi nivel de disfrute depende del éxito.
    • En segundo lugar, también me doy cuenta de que a veces no me molesta cuando fra- caso. Disfruto el proceso de aprender de mis fracasos. Experimento la alegría cuando tengo éxito y también puedo disfrutar aprendiendo de mis fracasos. También siento que mejoro más rápido cuando disfruto del proceso de
    • Comparto estas dos experiencias y descubro que disfruto más de mi escalada cuando incluyo un enfoque en el aprendizaje en lugar de hacer que mi disfrute se base única- mente en alcanzar los objetivos.

Esta investigación científica me ayuda a cambiar mi creencia existente a una que está más ali- neada con la realidad: Mi disfrute de la escalada puede aumentar si incluye experiencias de aprendizaje y logro de objetivos.

El método científico puede parecer complicado y difícil de recordar y aplicar. Hay algo que po- demos hacer que es aún más básico y fundamental para asegurarnos de no ser víctimas de los trucos de la mente: Simplemente disminuimos la velocidad y nos quedamos callados. Hacer esto nos permite observar cómo piensa la mente y cómo crea sus creencias. Aprendemos que la mente está motivada por la comodidad. Está buscando constantemente lo que es más fácil para nosotros para sobrevivir. Buscará certeza en situaciones inciertas, incluso si esa certeza se basa en información falsa. La mente crea creencias que nos brindan consuelo para que poda- mos sobrevivir al extremo de ver la realidad con claridad.

Saber que la mente hace esto nos ayuda a mantener nuestras creencias sospechosas. Desarro- llamos una relación apropiada con la mente al ser escépticos de la información que nos dice. Bajamos la velocidad y nos callamos para observar la mente pensar. Hacer eso nos da un espa- cio para que la conciencia se desarrolle y use el método científico para investigarnos a nosotros mismos y nuestro mundo. La conciencia crece a medida que disminuimos la velocidad física y mental. En lugar de apresurarnos de una tarea a otra, disminuimos la velocidad por lo que esta- mos presentes y nos enfocados completamente en la tarea actual. Esta desaceleración nos ayuda a profundizar más en el cuerpo y en la mente y nos ayuda a aprender qué creencias nos impulsan. Hacer esto nos ayuda a percibir nuestras creencias, a encontrar evidencia empírica primero, y luego modificarlas en consecuencia. En lugar de confiar en la superstición y el pen- samiento mágico, somos curiosos y cautelosos al investigar nuestro mundo.

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