Recientemente hice una presentación en un club de escalada en Bélgica. Después de la conferencia un compañero me habló sobre la lectura del libro  Guerreros de la Roca, y cómo no le ayudó demasiado. Me dijo que lo que le funciona es diciéndose “no he de tener miedo miedo”. Resumió su proceso de entrenamiento mental diciendo: “No estoy seguro de si ese es el mejor método, pero para mí funciona.”

Todos tenemos que encontrar un método de entrenamiento mental que nos funcione. Que “funcione”, quiere decir que el método tiene que profundizar en la mente. Entrenar la mente debe orientarse a aumentar la conciencia de las tendencias que limitan. De lo contrario, la formación no es mental, se está siendo víctima de la mente. Qué “funcione”, para este tipo no era entrenamiento mental, era una táctica que se le ocurrió para eludir el entrenamiento mental.

El desarrollo de la conciencia revela conceptos mentales erróneos, nuestra motivación, y las distracciones de nuestra atención. El desarrollo de la conciencia tiene que ayudar a encontrar el camino a través del laberinto caótico de la mente. Si no tenemos conciencia de entrar en este proceso vamos a estar perdidos en las motivaciones del confort que busca la mente y a los trucos de la mente en lugar de hacer un entrenamiento mental.

La motivación detrás del enfoque de “a mí me funciona” es de el fin justifica los medios. El objetivo final justifica hacer lo que sea necesario para lograrlo. Medimos “lo que funciona” en función de si estamos o no estamos haciendo progresos hacia el logro de nuestros objetivos. En algún punto, sin embargo, el progreso se detiene. Llegamos a un punto que ya no podemos superar. Llegamos a este punto, porque “lo que funcionaba” ahora ya no funciona.

Este enfoque de “lo que funciona” se centra sólo en lo que crea una mejoría inmediata. Estamos mirando a través de la lente de lo que ha funcionado en el pasado. Progresar, requiere hacer algo diferente. En otras palabras, tenemos que cambiar algo, especialmente algo que realmente funcionó en el pasado.

Tomemos, por ejemplo escalar lentamente. Escalar lentamente es lo que funciona para nosotros. Somos capaces de escalar de forma controlada y disminuir la posibilidad de caída. Escalar lentamente, sin embargo, utiliza gran cantidad de energía. Llegamos a un punto de no progreso con nuestra estrategia de escalar lentamente, la cantidad de fuerza física que disponemos, es igual al nivel de dificultad del punto de no progreso.

Con el enfoque de “lo que funciona” tratamos de validar lo que hicimos en el pasado. Persistimos en escalar lentamente y pensamos que necesitamos para mejorar la fuerza física. La mente está mirando hacia el cuerpo para hacer cambios. Este no es entrenamiento mental. El entrenamiento mental debe mirar a la mente.

Entrenamiento mental eficaz debe abordar los medios, lo que apunta hacia el proceso de aprendizaje. Cuando llegamos a un punto de no progreso, nos fijamos en la mente para identificar lo que necesita aprender. Evaluamos los posibles malentendidos, la motivación, y las distracciones de nuestra atención. Evaluamos la concepción de que escalar lentamente nos da control. Evaluamos nuestra motivación para ver si estamos más interesados ​​en hacer un progreso inmediato, o en el aprendizaje. Evaluamos si la Resistencia a la caída distrae nuestra atención de la tarea de la escalada.

Nos fijamos en la mente de una manera que modifique lo que hemos hecho en el pasado en lugar de validarla. Evaluamos todo, pasamos a la acción y experimentamos lo que se siente al escalar de manera diferente de como hemos escalado hasta ahora. Practicamos escalando más rápido para ver el efecto que tiene esta escalada sobre el control. Con esta práctica vemos el efecto que tiene en la escalada y la capacidad para mantener la atención centrada en la tarea de la escalada.

Lo que normalmente sucede cuando hacemos las cosas de manera diferente es que nuestro rendimiento disminuye. Si nuestro punto de no progreso es de 5,12, con estos cambios nuestro rendimiento puede bajar a 5.11. Esto se debe a que estamos derribando la antigua base de escalar lentamente y evitar la caída. Es la construcción de uno nuevo modo de escalada más rápido y evitar la caída. El desarrollo de competencias con nuevas habilidades lleva tiempo y mucha práctica antes de que nos lleve más allá de nuestro punto de no progreso del 5,12.

Es importante entender que, a pesar de que estamos interesados ​​en mejorar el rendimiento y romper el punto de no progreso, lo que realmente tenemos que hacer es aprender. No estamos interesados ​​en “lo que funciona” ahora; estamos interesados ​​en la toma de conciencia de las tendencias mentales que nos impiden avanzar. Esto no es una táctica desarrollada por la mente, sino más bien un proceso de volverse más conscientes de la limitación de tendencias de la mente y aprender a ir más allá de estas. Este es el entrenamiento mental que realmente entrena la mente.

Práctica recomendada: hacer algo diferente

Desarrolla patrones de escalada que te proporcionan mayor comodidad. Estos patrones pueden ayudarte a mejorar, pero con el tiempo te limitan. Llega a un punto de estancamiento. ¡Tienes que hacer algo diferente para romper el punto de no progreso.

La mayoría de los escaladores aprenden a escalar empujando con una pierna en lugar de las dos. Esto funciona por un tiempo, pero utiliza demasiada energía. ¡Tienes que hacer algo diferente. Aprende a empujar con dos piernas. Secuencia tu escalada de esta manera: mover dos manos, luego los dos pies.

La mayoría de los escaladores también escalan demasiado lentamente. Esto funciona por un tiempo, pero también utiliza demasiada energía. Aprende a subir más rápido. Hacer esto te permitirá escalar secciones difíciles con mayor rapidez y ahorrar energía.

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