Cloud Peak_6287-w800-h600 Share on Facebook
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La semana pasada mi amigo Jeff Lodas y yo fuimos a las montañas del Bighorn de Wyoming para escalar en la cara este de Cloud Peak. La cara este es un muro de 1,000 pies de granito, entrecruzado de bloques blancos y negros. Nos pusimos la meta de establecer una nueva ruta en la pared. Nos llevo una semana de suministros con mochilas de 70 libras, y empezamos la caminata 13 millas en la montaña. No hace falta decir lo que empezamos a sufrir.

Hay una diferencia entre el sufrimiento físico y mental. El sufrimiento físico es un hecho. Si queremos escalar una pared grande, vamos a sufrir físicamente por el objetivo, la escalada, y el descenso. Será necesario un gran esfuerzo físico para lograr la meta. Sin embargo, el sufrimiento mental es opcional. Si la mente está enfocada en resistir el sufrimiento físico, entonces vamos a sufrir mentalmente.

El sufrimiento aumenta a medida que nuestra atención se desplaza hacia fuera del momento presente. El cuerpo está siempre en el momento presente. Para reducir al mínimo el sufrimiento físico centramos nuestra atención en la calidad de la forma en que involucramos el cuerpo. Hacemos esto mediante la relajación en la tensión del momento. Centramos nuestra atención en la respiración, la postura correcta, en relajarse lo más posible, y en nuestros sentidos. Si nuestra atención se centra en el cuerpo y lo que percibimos con nuestros sentidos, entonces esta no va a estar enfocada en la mente, pensando en eludir del estrés.

La mente piensa en el momento presente, pero el proceso de pensamiento en sí, centra nuestra atención en las experiencias del pasado y las en metas futuras. Esto es necesario para la recogida eficaz de información, la planificación y la toma de decisiones. Sin embargo, una vez que el pensamiento ha terminado y decidimos actuar, tenemos que situar la mente como un observador. La mente observa al cuerpo mientras este se dedica en una situación estresante. Sufrimos mentalmente y perdemos el poder mental si permitimos que la mente se pare a pensar durante la acción. La mente intenta esto de varias maneras.

En primer lugar, en vez de aceptar el estrés como parte de la experiencia, la mente se centrará en desear que la situación sea menos estresante. La mente desea que la caminata fuese de una distancia más corta en lugar de 13 millas, o que el sendero fuese plano en vez del sube y baja sobre las rocas de la morrena glacial. Si permitimos que la mente centre la atención en el deseo, entonces nuestro poder disminuirá. Parte de nuestro poder se aplicara con el organismo para lidiar con el estrés y parte de nuestro poder se distrae con la mente deseando que la situación sea menos estresante.

En segundo lugar, la mente tiene una tendencia a centrarse en lo que queremos obtener de la situación en lugar de centrarse en lo que podemos dar en la misma. El logro de cualquier objetivo nos obliga a realizar el esfuerzo. El logro de un objetivo se produce en el futuro. Perdemos energía al permitir que la mente se centre en el futuro. Si nos centramos en el logro de la meta de establecer una nueva ruta en la cara este, entonces no estaríamos enfocamos en determinar dónde hay que hacer cada largo, cómo encontrar los puntos de protección necesarias, y hacer la propia escalada. Para hacer un gran reto, necesitamos que nuestra atención se centre en el momento, en el propio esfuerzo.

En tercer lugar, la mente tiende a resistirse del estrés y estar orientada hacia el confort. Al cambiar nuestra atención hacia un tiempo pasado o futuro vamos a sentirnos cómodos. En el rappel después de nuestro tercer día en la pared, la cuerda quedó atascada en un saliente pendular, nos habíamos olvidado de liberarla. No pudimos recuperar la cuerda. Hicimos varios intentos para resolver el problema sin éxito. Estaba oscureciendo y nuestra mente comenzó a pensar en por qué habíamos cometido un error tan estúpido. Estábamos empezando a sentirnos frustrado. Nuestras mentes comenzaron a crear un sufrimiento mental, pensando en el error estúpido, frustrados y con deseo de estar de regreso en el confortable campamento. Teníamos que mantener nuestra atención centrada en el uso de las mentes, pensar en posibles soluciones y luego en nuestros cuerpos para actuar en consecuencia. Tardamos una hora de atención para encontrar una solución y saber como recuperar la cuerda.

En cada uno de estos casos, tenemos que mejorar nuestra conciencia. Tenemos que mejorar nuestra capacidad para notar cuando la mente distrae nuestra atención del momento presente. En lugar de permitir que la mente desee que la situación sea menos estresante, aceptemos el estrés como parte de nuestra elección. En lugar de permitir que la mente se centre en el logro futuro, centrémonos en el esfuerzo. En lugar de permitir que la mente se concentre en una situación futura cómoda, centrémonos en la solución del problema en estrés a la que nos enfrentamos.

Solicitamos el poder mental cada vez que nos damos cuenta que la mente cambia su atención hacia fuera del momento presente. Si tenemos que pensar, nos basamos en la utilización de la experiencia del pasado para generar posibles soluciones a los problemas. Cuando tenemos que actuar sobre esas posibles soluciones, relajamos la tensión del momento y nos procesamos a través de estas. Permitimos que el sufrimiento físico ocurra, incluso disfrutamos de él. La alegría surge al sentir el trabajo corporal y la mente piensa con eficacia para resolver los problemas. Aceptamos el sufrimiento físico y permitimos que la mente observe toda la experiencia. Hacer esto nos hace más conscientes del sufrimiento mental de cada opción, opción que elegimos emprender.

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