Los escaladores me conocen como el fundador del método de entrenamiento mental Warrior’s Way. Pueden tener ciertas expectativas cuando me ven escalar y juzgarme según esas expectativas. Tal vez esperan que yo escale cierto grado o que no tenga miedo de caer. Pueden felicitarme por escalar bien; criticarme por tener un desempeño pobre; o juzgarme por un fracaso. ¿Cómo debo lidiar con tales elogios, críticas y juicios?

El estoicismo es una filosofía antigua que puede darnos una perspectiva sobre los que nos juzgan. Los estoicos valoran la tranquilidad, tranquilidad de espíritu. Ser juzgado puede perturbar nuestra paz. Por lo tanto, los estoicos han identificado y desarrollado prácticas para gestionar los juicios. Existe una práctica, un proceso de tres pasos para replantearnos los juicios:

1. Pausa: El primer paso es no hacer nada, en lugar de ofenderse o ponerse a la defensiva. Demoramos la reacción para darnos espacio para desarrollar la conciencia. Podremos responder inteligentemente si somos conscientes.

2. Oportunidad de aprendizaje: Los que nos juzgan pueden estar mejor informados. Podemos considerar si sus comentarios son inteligentes. Si es así, podemos enfocarnos en aprender de ellos.

3. Déjalo estar: Si los juicios de otros no contienen inteligencia, podemos ignorarlos. Obviar los comentarios de los demás hace que dependamos de nosotros mismos y nuestros sentimientos no dependan de estos enjuiciamientos.

Podemos construir este proceso estoico de tres pasos en base de lo qué podemos controlar. Digamos que estoy escalando en mi gimnasio local. Muchos miembros del gimnasio, empleados y entrenadores saben que enseño el Camino del Guerrero. Pueden felicitarme por escalar bien y criticarme por escalar mal. O bien, pueden criticarme por escalar bien y felicitarme por escalar mal.

Por ejemplo, digamos que escalo bien y tengo éxito en una ruta. Algunas personas me juzgarán como un gran escalador porque tuve éxito, mientras que otros me juzgarán como un presumido. Digamos que me caigo y fallo en una ruta. Algunas personas me juzgarán como un gran escalador porque hice mi mejor esfuerzo, mientras que otros me juzgarán como no calificado porque me caí. Me juzgan positivamente y negativamente sin importar los resultados que obtenga.

Centrarse en desear elogios o evitar las críticas centra nuestra atención en lo que no podemos controlar. Sentimos el éxito o el fracaso basados en los juicios de otras personas, no en cómo nos sentimos respecto a nuestro esfuerzo. En lugar de esta mentalidad poco saludable, deberíamos cambiar el enfoque de estos juicios. Saber que seremos juzgados independientemente de los resultados que obtengamos nos ayuda a centrar nuestra atención en lo que realmente podemos controlar de nosotros mismos. Luego, podemos centrar nuestra atención en un proceso estoico de los tres pasos para gestionar los juicios. Podemos hacer una pausa, buscar la oportunidad de aprendizaje, usarla o dejarla estar. Hacer esto permite que nos enfoquemos en nuestro esfuerzo.

No conseguimos el éxito o el fracaso basados en los logros ni en los juicios de los demás. Al detenernos y centrar la atención en nuestro esfuerzo, desarrollamos una paz mental. Nuestra mente escucha la información pacíficamente, la procesa para identificar el grado de inteligencia y la utiliza o la descarta. Todo el proceso se convierte en parte del viaje de aprendizaje en el que estamos involucrados. No nos preocupamos de que otras personas nos juzguen por el grado que escalamos o si caemos. Nos enfocamos completamente en nuestra escalada y la disfrutamos

Leave a Reply

Close Menu