IMG_0249_FotorTenemos una tendencia a pensar que tenemos que separarnos del mundo para ser más espirituales, tal como vivir en una cueva en el Himalaya. Vamos a un lugar lejos del mundo habitual para encontrarnos a nosotros mismos. Lo mismo puede ocurrir con el entrenamiento mental. Creemos que necesitamos alejarnos de la escalada habitual y escalar en en solitario sin cuerda, un tipo de escalada que requiere una cantidad extrema de la concentración mental.

El mejor entrenamiento para nuestra mente, es aplicarnos en situaciones habituales que experimentamos. Llegamos a ser más espirituales en las situaciones de la vida habituales; nos volvemos más reflexivos  al hacer frente a las situaciones de escalada habituales. No creamos ilusiones de cómo deberían ser las situaciones; ponemos en práctica en la forma en que realmente son.

Por ejemplo, yo estaba escalando recientemente en El Arrayán, cerca de Santiago, Chile con nuestro entrenador español, David Villegas. Estábamos escalando varias rutas para determinar cuáles utilizaríamos durante las practicas  de enseñanza. A nuestro lado había una cordada que escalaba una vía deportiva de dificultad media. El primero chapo los tres primeros seguros, y luego escalo otros veinte metros hasta la cima sin chapar ningún otro seguro, mientras que el asegurador daba cuerda como si el escalador todavía estuviera protegido por los seguros. David y yo tuvimos curiosidad por qué lo hacia. Así que David le preguntó al asegurador por qué el escalador no chapo los seguros. Él le dijo que el escalador estaba practicando un entrenamiento mental.

Este escalador estaba permitiendo que su mente utilizara el truco de estar atado a la cuerda para disminuir el estrés de la escalada en solitario sin cuerda. También mantenía la opción de chapar un seguro si él tenia demasiado miedo o se sentía demasiado cansado. Su mente estaba motivada hacia la búsqueda del confort de estar atado a una cuerda y así escapar de la situación real de la escalada en solitario sin cuerda, por lo que podría lograr el objetivo final al estar mentalmente en forma.

Este tipo de motivación es peligrosa y va en contra del proceso de aprendizaje. La motivación tiene que ser hacia la participación en el estrés y el procesamiento que hacemos a través de él. Nos motivados para estar en tensión, no nos motivados para sentirnos confortables, o escapar del estrés.

La práctica de entrenamiento y la realidad tienen que ser lo más similares posible. ¿Qué tipo de escalada es la que suelo hacer? ¿Escalada deportiva o en solitario sin cuerda? Si escalamos deportiva, encontraremos maneras de practicar situaciones habituales de la escalada deportiva. Si escalamos en solitario sin cuerda, encontramos maneras de practicar en situaciones habituales de la escalada en solitario sin cuerda. Nuestra motivación nos lleva al estrés de la experiencia, no hacia trucos que nos mantengan confortables y evitemos el estrés.

Los escaladores de deportiva chapan los seguros y son conscientes de su motivación. En lugar de utilizar trucos para sortear la tensión de la caída, como corriendo hacia el siguiente seguro en lugar de deliberadamente escalar más lento, permitiendo que la mente haga frente a la posibilidad de la caída. Son intencionales en la forma con la que eligen centrar la atención. Ellos practican en las zonas de caída viable. Se dan cuenta que la mente distrae su atención acelerando la escalada debido el estrés y luego se comprometen a disminuir la velocidad. Centran la atención en la respiración y en la relajación para estar presentes en el estrés, frente a sus miedos y el estrés de la caída. También practican la caída ya que es un resultado realista de la escalada en zonas de caída viable.

Los escaladores en solitario sin cuerda son conscientes de su motivación. En lugar de utilizar trucos para sortear el estrés, tales como el que hizo el escalador en El Arrayán, no utilizan cuerda. Lo cual les permite que su mente procese el estrés de estar en altura con posibilidad de muerte. Son intencionales con la forma en que elijen centrar su atención. Ellos practican en zonas de caída no viable. Se dan cuenta que la mente distrae su atención hacia trucos, como el uso de cuerda, para escapar del estrés y luego seguir comprometidos frente a la realidad de la muerte.  Centran su atención en situaciones de vida / muerte que enfrentan sus miedos y el estrés de morir. Hacer esto ayuda a clarificar su motivación de la escalada en solitario sin cuerda. También practican el destrepe en zonas de caída no viable, ya que en retirada es una opción realista.

En el libro de James Salter, “Paredes en Solitario”, dos escaladores hablan de escalar la pared Norte del Eiger en Suiza. Un escalador dice al otro: “Supongo que todo el mundo quiere escalarla.” El otro responde: “No quieren escalarla, quieren haberla escalado.” “Deseo escalar el Eiger” focaliza la motivación a participar en experiencia estresante de escalar una pared realista, peligrosa. “Deseo haber escalado el Eiger” focaliza hacia el confort de haber conseguido y finalizado de una vez la experiencia estresante y peligrosa.

Si eliminamos las consecuencia de nuestras decisiones, nuestra motivación se desplaza hacia el logro de metas y estar confortables. Es el impacto de la consecuencia, incluyendo la muerte para los escaladores en solitario sin cuerda, lo que aclara su motivación y les vuelve alinear en la participación del estrés y centrarse en el aprendizaje. ¿Estamos realmente dispuestos a morir para escalar el Eiger en solitario sin cuerda? Si es así, ¿cómo podemos involucrarnos en esta experiencia estresante con pequeños pasos realistas, que nos involucren en el estrés de la experiencia real?

Un día nuestra motivación hacia el logro nos va a llevar a una situación en la que tengamos que enfrentarnos con la realidad, aún que no lo esperemos. La realidad nos pondrá en nuestro sitio, la de la escalada en solitario sin cuerda, la que nos enfrenta con la muerte. Si vivimos esta situación, nos proporcionará la oportunidad de retroalimentar nuestra motivación. Contra el logro de metas y sentirnos a gusto, tenemos la participación en el estrés y centrarnos en el aprendizaje.

No vivimos en una cueva en el Himalaya para ser más espirituales. Practicamos en situaciones de la vida habitual, como prestar atención a nuestra forma de actuar en las interacciones con los demás y los factores estresantes de la vida habitual. Si somos escaladores de deportiva, no escalaremos en solitario sin cuerda para estar mentalmente más en forma. Practicaremos en situaciones habituales de escalada deportiva. Se presta atención en la forma en que la mente distrae nuestra atención debido a la posibilidad de caída. Si somos escaladores en solitario sin cuerda, no utilizaremos la cuerda. Practicaremos en situaciones habituales en solitario sin cuerda. Prestamos atención en la forma en que la mente utiliza trucos para sortear la tensión de morir.

Estar motivado de esta manera nos permite hacer el entrenamiento mental basado en la realidad. Nuestra motivación está focalizada en la vida y el aprendizaje, porque estamos cerca de la realidad así como la consecuencia de la muerte. No creamos ilusiones de cómo deberían ser las situaciones; ponemos en práctica la forma en que realmente son.

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