IMG_0882-w900-h700

Las últimas lecciones se centraron en la toma de decisiones y el proceso creativo. Ahora que llega a su fin el año, vamos a tratar unos temas finales de este proceso. El fin de año es un buen momento para contemplar el año pasado y pensar lo que nos gustaría llevar a cabo el próximo año.
La contemplación nos obliga a reducir la velocidad de nuestro ritmo frenético, parar y pensar. Necesitamos tiempo para pensar sin las presiones de la vida cotidiana. El primer paso para el establecimiento de metas se forja en este momento especifico. Lo que me funciona bien a mí, es sentarme en mi patio trasero, con una bebida como un café o una cerveza, y disfrutar de mi alrededor. Es otoño en este momento las hojas de arce se tornan amarillas y rojas, caen al suelo y cubren el césped. Las temperaturas son perfectas.
Sientate, sumergete en el medio ambiente, y deja que tus sentimientos surjan a medida que reflexionas sobre el año pasado. Al reducir la velocidad de tu actividad, permites que afloren los sentimientos de calidad de tu vida. ¿Te has retado a ti mismo durante este último año? ¿Lograste lo que lo que pretendías? ¿Has aprendido algo y has ampliado tu conciencia? Es en momentos como estos que te das cuenta de los problemas más profundos y los deseos de tu vida.
¿Cómo se manifiesta en ti la escalada? ¿Cómo te has desafiado en las escaladas? ¿Lograste las vías de escalada o los objetivos que pretendías? ¿Has aprendido más de lo que te preocupa o te limita tu escalada? ¿Escalas en las mismas zonas de escalada, escaladas en las mismas vías? ¿De verdad quieres estar sentado aquí el año que viene sintiendo lo mismo?
Aprovecha este momento, que te haces estas preguntas, contempla las respuestas, y establece las metas que van a determinar  la vida que deseas.

Las últimas lecciones se centraron en la toma de decisiones y el proceso creativo. Ahora que llega a su fin el año, vamos a tratar unos temas finales de este proceso. El fin de año es un buen momento para contemplar el año pasado y pensar lo que nos gustaría llevar a cabo el próximo año.

La contemplación nos obliga a reducir la velocidad de nuestro ritmo frenético, parar y pensar. Necesitamos tiempo para pensar sin las presiones de la vida cotidiana. El primer paso para el establecimiento de metas se forja en este momento especifico. Lo que me funciona bien a mí, es sentarme en mi patio trasero, con una bebida como un café o una cerveza, y disfrutar de mi alrededor. Es otoño en este momento las hojas de arce se tornan amarillas y rojas, caen al suelo y cubren el césped. Las temperaturas son perfectas.

Sientate, sumergete en el medio ambiente, y deja que tus sentimientos surjan a medida que reflexionas sobre el año pasado. Al reducir la velocidad de tu actividad, permites que afloren los sentimientos de calidad de tu vida. ¿Te has retado a ti mismo durante este último año? ¿Lograste lo que lo que pretendías? ¿Has aprendido algo y has ampliado tu conciencia? Es en momentos como estos que te das cuenta de los problemas más profundos y los deseos de tu vida.

¿Cómo se manifiesta en ti la escalada? ¿Cómo te has desafiado en las escaladas? ¿Lograste las vías de escalada o los objetivos que pretendías? ¿Has aprendido más de lo que te preocupa o te limita tu escalada? ¿Escalas en las mismas zonas de escalada, escaladas en las mismas vías? ¿De verdad quieres estar sentado aquí el año que viene sintiendo lo mismo?

Aprovecha este momento, que te haces estas preguntas, contempla las respuestas, y establece las metas que van a determinar  la vida que deseas.

Leave a Reply

Close Menu