En la lección anterior hemos utilizado la metáfora de un río para entender la motivación. Vimos que teníamos que alinearnos con la fuerza universal para el gasto efectivo de energía en nuestras vidas. Ahora, echemos un vistazo a la escalada. El río fluye por la gravedad mientras que la escalada va en contra de la gravedad. Sin embargo, también tenemos que encontrar la manera de utilizar la gravedad para escalar. Al igual que la metáfora del río, tenemos que entender los tres componentes de la motivación intrínseca en la escalada: la fuerza, la energía y el canal a través del cual fluye la energía. La fuerza en la escalada consta de la gravedad y de la nuestra intención de escalar. La energía es nuestra energía física y mental. El canal es nuestro cuerpo y la vía. 

 

En primer lugar, la fuerza. La gravedad nos ayuda a saber cómo movernos y cómo aplicar nuestra energía. No luchamos contra la gravedad. Es gracias a la tensión constante de la gravedad que sabemos cómo debemos movernos. Nuestra intención determina cómo aplicamos la energía. Si nuestra intención es lograr un resultado final en el futuro, escalaremos diferente que si nuestra intención es aplicar los procesos en el momento. La intención nos da la dirección de nuestra atención. El intención como proceso centra nuestra atención en el momento. 

En segundo lugar, la energía. Tenemos una cierta cantidad de energía física y mental. Tenemos que combinar entre el gasto de energía y la recuperación. Utilizamos la atracción de la gravedad para saber dónde descansar y recuperar energía, así cómo movernos para optimizar el gasto de energía. Si nos quedamos demasiado tiempo en posición de gasto de energía, caeremos. Si nos quedamos demasiado tiempo en la recuperación de energía, nos vamos a estancar. 

En tercer lugar, el canal. Tenemos que acoplar nuestro cuerpo y la vía. Tenemos que acoplarnos mientras descansamos para recuperar energía y acoplarnos mientras escalamos y gastamos energía. Relajarse permite que la gravedad nos tire hacia abajo sobre nuestros pies mientras descansamos. Utilizamos el apoyo de nuestras piernas en lugar de la tensión de nuestros brazos. Hacer esto nos permite recuperar mayor cantidad de energía. Cuando escalamos, escalamos por el camino de menor resistencia. El camino de menor resistencia es el camino más fácil, más eficiente entre los puntos de apoyo. También escalamos con continuidad. La escalada con continuidad nos da impulso y crea flujo. 

Fluye como el barco en un río, crea el movimiento de forma automática ya que la gravedad tira de ti. En escalada, en contra de la gravedad, necesitamos crear un movimiento intencional. La escalada continua crea un movimiento intencional que centra nuestra atención en el momento. La fuerza de nuestra intención y la fuerza de la gravedad funcionan juntas. Mezclamos la gravedad, escalando a lo largo de la vía de menor resistencia, con la intención de escalar continuamente. Hacer esto nos permite “fluir por encima de la escalada”. 

Práctica recomendada: Mezclate con la gravedad 

Recuperación de energía: En posiciones de escalada, relaja tus pies hacia abajo. Este será un proceso continuo. Así, constantemente relájate en tu agarre y baja los talones. Mientras descansas, busca e identifica el camino de menor resistencia entre donde estás ahora y tu siguiente punto de parada. 

Consumo de energía: Cuando te desplazas entre dos puntos de parada, escala de forma continua. Escala un poco más rápido de lo habitual. Hacer esto creará un impulso y te ayudará a fluir.

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