Anne me contactó el mes pasado para hablar de su miedo a caerse. Ella quería participar en una sesión de entrenamiento para superar este miedo. Me dijo que practicaría algunas caídas antes de venir para progresar más rápido en nuestra sesión. Le advertí que no practicara porque aún no sabía la forma correcta de practicar la caída. Practicar incorrectamente engendrará patrones de caídas incorrectos y aumentará temores que hacen que el progreso sea aún más lento.

Todos queremos alcanzar nuestros objetivos lo más rápido posible. Nuestra motivación natural basada en el confort nos hace pensar en atajos que pueden llevarnos rápidamente hacia esos logros. Sin embargo, los atajos pueden dificultar el proceso de aprendizaje. Si lo hacemos demasiado rápido, perderemos información importante que es necesaria para el aprendizaje. Precisaremos más tiempo si lo hacemos demasiado rápido. Ir lentamente a fin de cuentas es más rápido.

Hacer cualquier cosa requiere que nos integremos con el medio en el que nos estamos comprometiendo. Prestamos mucha atención a las cualidades específicas de lo que estamos haciendo y lo abordamos en consecuencia. Si hacemos un entrenamiento en la tabla de colgarse demasiado rápido, no nos integraremos de manera efectiva en el medio de esta tabla. Nos involucraremos en la tabla de colgarse sin prestar atención en la calidad de nuestros cuelgues y podríamos lesionarnos, lo cual ralentizará nuestro progreso. Si escalamos demasiado rápido, no nos integraremos en el medio de la roca. Nos involucraremos en la roca sin prestar atención al movimiento eficiente y podemos desperdiciar energía, lo que requerirá más tiempo para tener éxito en nuestros proyectos. Si hacemos prácticas de caída demasiado rápido, no nos integraremos en el medio de la caída. Nos involucraremos en la caída sin prestar atención en la respiración, relajación corporal y postura de caída y podríamos realizar una forma de caída deficiente, lo que aumentará los temores que implica que disminuirlos lleve más tiempo. Disminuir la velocidad, permite prestar atención a cómo nos estamos integrando en la tabla de colgarse, en la roca y en la caída.

Comencé lentamente con Anne, diciéndole que hiciera caídas cortas con cuerda por delante, de aproximadamente un metro de longitud sobre el suelo. Hice que centrara su atención en cómo hizo estas caídas cortas. Se concentró en exhalar aire durante toda la caída, mirando hacia abajo en la zona de caída y asumiendo una postura de caída adecuada hasta que las hizo correctamente. Luego la hice progresar lentamente con caídas más largas: dos metros, tres metros, etc. Después de quince minutos de práctica, tomamos un descanso para discutir todo el proceso. Discutimos por qué era importante ir lentamente y prestar atención a la calidad de cómo practicaba. Nuestra discusión reveló su motivación. En el pasado, estaba motivada a practicar la caída para acabar de una vez. Caer, para ella, significaba caer a plomo, por lo que ella se ponía por encima de su seguro, tomaba coraje y se obligaba a caer. El nuevo método la ayudó a disminuir su miedo. No se le había ocurrido que podía comenzar más lentamente cayendo sobre el suelo donde no estaba tan asustada. El método del Camino del Guerrero se enfoca en estar presente durante la caída. Cambiar la motivación de “terminar con esto” a “estar presente” disminuyó el miedo, le permitió aprender y progresó más rápidamente.

A continuación, comenzó a hacer caídas a plomo, comenzando con el seguro a nivel de la  cintura. Esto creó una caída de dos metros, dada la amortiguación del asegurador. Poco a poco, avanzó un paso con más altura a medida que se sentía mas cómoda hasta que hizo caídas a plomo de cuatro metros. Después de una hora de prácticas, había disminuido enormemente su miedo a caer. Este proceso lento le permitió progresar más rápido. Fuimos despacio para ir rápido.

La escalada es un microcosmos de la vida. La forma en que estamos motivados para lidiar con nuestros miedos, involucrarnos en el estrés y la práctica revela cómo vivimos nuestras vidas. ¿Vivimos la vida para acabar con ella? Si es así, un poco de conciencia de esa tendencia podría ser instructivo para cambiar nuestra motivación. Disfrutaremos de nuestra vida, nuestros miedos, nuestros factores estresantes y nuestra práctica, si estamos presentes en ellos. Todo lo que se necesita es ser conscientes de cómo estamos motivados y cambiando nuestra motivación. Nuestra vida puede progresar más lentamente con esta realineación, pero en última instancia, será más rápido lograr una vida bien vivida.

This Post Has One Comment

  1. Super interesante…y motivante. Gracias Arno por recordar lo simple e importante.
    Abrazo

    PD: También leí “Sapiens” . Es muy interesante y entretenido.

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