Tai Chi-1

Audio eLesson_2014-1020


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¿Cuál es la diferencia entre un principiante y un experto? Echa un vistazo a este video de T’ai Chi. Cindy, la señora de enfrente, es la experta; detrás de ella los principiantes que están aprendiendo para convertirse en expertos. Hay sutiles diferencias entre ellos. Los principiantes están haciendo los mismos movimientos que el experto, pero no se parecen en la maestría. Hay algo en la maestría que nos reconocer que es diferente. ¿Qué es?

El aprendizaje de cualquier habilidad, ya sea T’ai Chi o la escalada, transcurre a lo largo de un recorrido que va desde los movimientos brutos a sutiles refinamientos. Empezamos aprendiendo los movimientos grandes, como un kata movimiento T’ai Chi o el movimiento básico de la escalada. Para desplazarnos hacia el dominio requiere un refinamiento a nivel sutil. La sutileza integra todos los aspectos de nuestro cuerpo-mente. Los principiantes se mueven como un revoltijo de piezas: brazos, piernas, cabeza, cuerpo; Los expertos se mueven como un solo cuerpo-mente integrado. Mira el vídeo de nuevo para apreciar esa diferencia.

Entonces, ¿qué se requiere para pasar de principiante a experto? En primer lugar, el enfoque hacia la práctica demuestra lo que valoramos. Los principiantes inconscientemente valoran el confort, los resultados finales y el progreso rápido. Este enfoque es impaciente y distrae la atención del proceso de aprendizaje.

En segundo lugar, la mayoría de la gente no tiene la paciencia para prestar atención a las sutilezas. No es lo suficientemente interesante. En cualquier gimnasio, veremos personas que trabajan con auriculares, escuchan música o incluso ven la televisión. Su valoración es clara: ignorar el estrés y conseguir el entrenamiento de una vez.

La cantidad de atención en que centramos el proceso tiene un impacto directo en la calidad de nuestra práctica y nuestro progreso. El aprendizaje no es un proceso rápido, cómodo. Es un proceso lento, estresante. No nos regalan nada. Todo se debe ganar. Recibimos proporcionalmente a lo que damos. Si queremos ser mejores escaladores, entonces tenemos que trabajar por ello. Tenemos que pagar por ello con nuestra atención. Tenemos que prestar atención.

La calidad del ejercicio es más importante que la cantidad. Cantidad sólo dará lugar a lesiones y el conjunto cuerpo-mente que no estará integrado. La calidad es la forma en que practicamos, es decir, la cantidad de atención que aplicamos en el proceso de la práctica. Mayor atención que centramos en el momento, en sutilezas, es más calidad que aportamos a nuestra práctica.

Podemos llegar a ser maestros conscientes de cambiar lo que valoramos. Tenemos que hacer lo contrario de lo hacen los principiantes. Necesitamos valorar el estrés, los procesos, y el progreso lento. Tenemos que tener paciencia para prestar atención en las sutilezas.

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