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En la última lección vimos la importancia de contar con una voluntad inflexible para lograr grandes metas. A primera vista, puede parecer que el tener la voluntad inflexible disminuye nuestro aprendizaje, una forma de pensar inflexible nos limita. Si la voluntad inflexible nos limita, entonces no es un concepto del camino del guerrero. La voluntad inflexible debe ser un complemento del proceso de aprendizaje.

La voluntad se produce después de pensar y antes de actuar; después de la preparación y antes de la acción. La voluntad es parte de la transición entre ambos, es parte del proceso de toma de decisiones. Decidimos sobre un plan que hemos preparado; decidimos actuar con el cuerpo lo que hemos pensado con la mente. Nos desplazamos desde la preparación a la acción, de la mente al cuerpo, del pensamiento a hacer. El proceso de transición tiene que romper estas dos formas muy distintas de utilizar nuestra atención. Nosotros decidimos romper con la preparación, la mente y el pensamiento, y pasar a la acción, el cuerpo, el hacer.

La última parte del proceso de transición es establecer la voluntad en la que centraremos nuestra atención durante la acción. Tenemos que decidir cómo queremos enfocar nuestra atención. Esto es la voluntad: la atención centrada en la dirección de una elección o decisión. Los guerreros deciden centrar la atención en los procesos que se producirán durante la acción. Esa es una voluntad de proceso, no un intento para lograr un resultado final. Esa voluntad de  proceso es lo que es inflexible. Así es como persisten guerreros.

Ahora bien, tal voluntad ¿disminuye o frena el aprendizaje? El proceso de aprendizaje, por definición, requiere la modificación de nuestro conocimiento actual. Necesitamos permanecer receptivos a cualquier tipo de información que se presente para poder aprender. Tampoco sabemos lo que tenemos que aprender cuando se mira hacia el futuro desde una perspectiva actual.

Tomemos, por ejemplo, el trabajo para encadenar una vía. Tenemos que aprender la vía que se resuelve con varias secuencias y otros detalles. Hacer esto requiere modificar nuestros conocimientos actuales. Entramos en el proceso de trabajar una vía con una concepción inicial de cómo serán las secuencias de los movimientos, pero a través del trabajo, modificamos esa concepción inicial. “Modificación” es la palabra clave aquí. No estamos ratificando nuestra concepción inicial.

También nos comprometemos en este proceso sabiendo que no podemos saber lo que tenemos que aprender desde la perspectiva inicial. Eso sería como saber lo que tenemos que aprender y hacer cálculos antes de estudiarlo. No podemos saber lo que tenemos que aprender antes que lo aprendamos. Por lo tanto, la escalada nos enseña lo que tenemos que aprender.

Podemos alcanzar un paso y no ser capaces de encadenar la vía. No podemos saber lo que tenemos que aprender para superar este paso desde la perspectiva previa. Tenemos que seguir participando y notar lo que la escalada nos está revelando. La escalada ¿nos revela lo que tenemos que cambiar de una secuencia, como mejorar la respiración, como mejorar el contacto visual, o liberarnos del éxito? La escalada nos revela lo que distrae nuestra atención. Simplemente tenemos que prestar atención en el momento, así que somos más conscientes de lo que nos distrae.

Cuando se trabaja en una vía, nuestra voluntad se aplica en el proceso de cómo mover el cuerpo a través de varias secuencias hasta que encontramos la mejor, una vez  que aplicamos los procesos de respiración y relajación para optimizar la energía, también filtramos las distracciones mentales de la atención que la mente crea sobre el éxito. La voluntad inflexible, en este caso, significa que somos inflexibles en la voluntad de mover nuestro cuerpo, respirar y relajarnos, procesos en que tenemos que centrar nuestra atención, cuando pasar a  la acción. En resumen, estamos reafirmando nuestra voluntad de mantener nuestra atención en los procesos que se producen cuando estamos en la acción por lo tanto estamos concentrados en el momento.

Un proceso de voluntad inflexible parte de la información y se expande en varias posibilidades. En la información es “trabajar una vía” Nuestra voluntad es trabajar la vía por lo que aprendemos todo lo necesario para encadenarla. Estamos reafirmando en nuestra intención de centrarnos en los procesos de: secuencias de trabajo, respiración, relajación, u otras distracciones mentales. En otras palabras, nos cambiamos a nosotros mismos: la secuencia cuerpo, la respiración, la relajación, las distracciones mentales. Hacer esto nos modifica y podemos aprender, por lo tanto, complementa el proceso de aprendizaje. A partir de la información de la vía, trabajamos la vía y permanecemos inflexible en la búsqueda de posibilidades para aprender.

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