Me gusta hacer trabajar un poco cuando vuelo. Hoy, al volar a Puerto Rico, estaba revisando la conferencia en mi ordenador portátil que les daría a los escaladores la próxima noche. Por lo tanto, yo me moleste cuando alguien se sentó a mi lado empezó a hacer preguntas sobre lo  a que me dedico. Después le explique una descripción básica “Ayudo a los escaladores a hacer frente a sus miedos “, no estando satisfecho me preguntó específicamente cómo lo hacia. Le explique que los escaladores tienen miedo a caer, se resisten a la práctica, y que les enseño de la caída.

Hablamos durante unos 15 minutos, pero él todavía preguntaba. Después de estar inicialmente molesto con sus preguntas, me entró la curiosidad. Me vino a la cabeza, la frase popular “una imagen vale más que 1000 palabras”, entendemos mejor algo al ver una foto que con una descripción de 1000 palabras.

Decidí ir más allí. Si una imagen vale más que 1000 palabras, entonces un video debe valer 1.000 imágenes. E incluso, si un vídeo vale más que 1000 imágenes, una experiencia debe valer 1.000 vídeos. A medida que nos desplazamos desde el lenguaje, a las imágenes visuales, a imágenes en movimiento, con una experiencia, entendemos la realidad con mayor claridad. Mi compañero de vuelo me había ayudado a tropezar en una progresión interesante para un principio importante del Camino del Guerrero: sabemos algo cuando lo experimentamos, no sólo cuando pensamos en ello. El conocimiento intelectual debe cambiar al conocimiento experimental para saber de algo.

Vamos a usar la caída para examinar este principio. Parece una locura pensar que sabemos caer sin experimentarlo. Sin embargo, esto es lo que hacen muchos escaladores. ¿Nosotros no cometemos el mismo error al afirmar que escalo un 5,12?. No podríamos decir “yo sé cómo escalar 5,12” sin tener la experiencia de escalar muchos 5.12s.

Los escaladores suelen tomar riesgos inapropiados porque sólo piensan en caer. Cuando se enfrentan a una caída que dominan, miran hacia abajo y evalúan la caída mentalmente. La conversación típica intelectual es la siguiente: “Sólo voy a caer en el aire; No voy a golpear nada; así, es seguro caer.” Una mala concepción es pensar que caemos hacia abajo. Hay muchos más factores, pero vamos a utilizar éste para examinar cómo el conocimiento intelectual necesita cambiar al conocimiento experimental para saber caer.

Los temores se manifiestan en los escaladores de diversas maneras en su transición a una caída, y en como reaccionan los que aseguran durante la recepción de la caída. Algunos escaladores se empujan lejos de la pared, en un deseo inconsciente de separarse de la situación. Otros se quedan cerca de la pared en un deseo inconsciente de estar cerca de algo familiar. Esto ademas con diversas formas de reaccionar  del que asegura la caída y la forma de recepción, como tira de la cuerda o da comba para amortiguar, así como la diferencia de pesos entre los escaladores y aseguradores, nos lleva a varios escenarios para experimentar una misma caída.

Al experimentar todos estos parámetros en la caída. Nos enteramos de que no caemos en línea recta; caemos en un arco. Ese arco varía en función de la forma en que la transición hacia el vacío y qué tipo de retención  recibimos del asegurador. Si empujamos lejos de la pared creamos un arco más grande y experimentamos un mayor impacto en la pared. Si recibimos una tracción  amortiguada del asegurador, entonces, se alarga el final del arco y disminuimos el impacto en la pared.

Experimentar algo significa que el cuerpo participa; experimentamos la realidad a través de los sentidos. Vemos la realidad de la caída al mirar hacia abajo; sentimos la realidad del cuerpo en el espacio, con el impacto  con la pared. El cuerpo está presente durante la experiencia de la caída por lo que puede aprender a caer. Tenemos que asegurarnos de que la mente está presente también. Logramos esto asegurándonos de que la mente no piensa, creando una mala concepción, mientras que el cuerpo está involucrado en el proceso de experimentar. La mente tiene que ser consciente y esperar a que la experiencia se complete. La mente no debe razonar durante la experiencia; simplemente debe prestar atención en el suceso.

Experimentar una caída convierte la comprensión intelectual de caer a una comprensión experimental de la misma. Una vez que hemos hecho esta conversión podemos usar el razonamiento de nuevo. Podemos describir la caída, tal vez usando 1.000 palabras, pero esas palabras representan la realidad con mayor precisión porque se basan en el conocimiento experimental. Sin embargo, los destinatarios de esas palabras si quieren saberlo, tendrán que experimentar la caída por ellos mismos.

Palabras, imágenes, vídeos, experiencias … Esta progresión es un recordatorio útil de saber algo cuando lo experimentamos. No hice muchos progresos con mi compañero de vuelo sobre el conocimiento de la caída. Por lo tanto, le sugerí que fuese a una rocódromo a escalar y experimentara, por sí mismo, la caída.

Práctica Consejo: céntrate en ti mismo

Debemos considerar estas palabras: Fotos, vídeos, experiencias , progreso.  La próxima vez que publiquemos comentarios en Facebook. ¿Son nuestros comentarios sobre la base de las palabras que hemos escuchado, fotos que hemos visto,  vídeos que hemos visto, o experiencias que hemos tenido?

Darnos cuenta que lo sabemos cuando lo experimentamos, es una visión de la realidad saludable para centrarnos de nuevo en lo que sabemos, para que podamos aprender a aclarar nuestras propias concepciones erróneas. Lo mejor es prestar atención en nuestro propio proceso de aprendizaje, en lugar de convencer a los demás de lo que necesitan para aprender.

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