Cambia tu enfoque al presente para gestionar el miedo, incluido el miedo a caer

¿Alguna vez has experimentado estar por encima de una chapa, bloqueado vacilando y con miedo a caer? Tus amigos te “alientan” diciéndote “a por ello” o ” ya lo tienes”. Pero una parte de ti sabe mejor que nadie, sabe que tu miedo tiene sentido, te protege del peligro. Así pues, ¿escuchas a tus amigos y lo haces, o escuchas tus miedos y retrocedes?

La motivación impulsa tu forma de escalar. Revela lo que valora e impacta cómo tomas las decisiones en la roca y también te informa de las consecuencias de esas decisiones. Por ejemplo: Si estás motivado para evitar el miedo y evitar caerte, es probable que eventualmente te lastimes o te traumatices. Todos caen y si no has aprendido a caer hábilmente, podría agudizar tu miedo.

Este enfoque refleja una motivación de “Hazlo”, o más específicamente en nuestro deporte, el viejo y equivocado “arriba, a por ello”, intentas superar el miedo para no tener que gestionarlo más.

Pero tal pensamiento de todo o nada, (todos = “Escalar”; nada = “Pido pillar o ni siquiera intento el paso porque tengo miedo de caer”), desvía la atención del presente hacia algo futuro imaginario cuando ya no tendrás que enfrentarte con el miedo. Sin embargo, en la escalada en roca, dado que casi siempre intentamos rutas nuevas para nosotros, en las que podríamos caer, este dilema se volverá a presentar una y otra vez.

Con este pensamiento, pronto comenzarás a percibir que la caída es estresante e induce al miedo. El estrés y el miedo son estados incómodos, así que los evitamos. Sin embargo, algo parece no funcionar al motivarnos de esta manera, ya que escapa de la esencia de este deporte. En cambio, si abordamos el miedo como un maestro, realmente nos ayuda a comprender el riesgo y manejarnos con el estrés. Lo que se necesita es ese cambio de motivación. Lo podemos lograr abordando, en orden, las siguientes seis preguntas:

  1. Determina tu objetivo: ¿Das como “obvio” el miedo o aceptas caer como una habilidad?
  2. Identifica cuándo buscas la comodidad: ¿se trata de en el futuro o en el presente?
  3. Determina tu relación con el estrés y el miedo: ¿Los das como algo “obvio” de
    ellos o aceptarlos como maestros?
  4. Decide cómo participar: ¿con pensamiento de todo o nada, o con pequeños pasos?
  5. Dirige tu ego: ¿Atas tu identidad al resultado o los separas?
  6. Determina quién toma las decisiones: ¿tus amigos o tu mismo?

A medida que revisas la lista, toma nota de tus respuestas. Cada vez que seleccionas la primera opción, está adoptando un enfoque de “Terminar de una vez”. Reaccionas en modo de supervivencia: Lucha o huida en pensamiento de todo o nada. Lucharás contra todo el riesgo y escalaras sin caer, o huirás y no harás nada. El ego alimenta todo este proceso, el ego espera que tengas éxito, lo que demostrará que eres un macho, o te dará excusas para no hacer nada, para alejarte de la escalada.

Todo lo que necesitas para controlar tu miedo y gestionar el estrés es responder a cada una de estas seis preguntas con habilidad, eligiendo la segunda opción en los seis casos, lo que te convertirá en una mentalidad de “Oportunidad a centrarse”. Así es como nos movemos de un pensamiento machista fuera de lugar hacia un enfoque más saludable y comprometido.

El objetivo de la motivación de “Oportunidad a centrarse” es aprender que caerse es una habilidad: Ver el estrés y el miedo con curiosidad, lo que a su vez te permite dar pasos pequeños y prácticos, dependiendo de la cantidad de miedo y de resistencia que sientes en lugar de la retroalimentación de tus amigos o tu ego. Un pequeño paso hacia el estrés, como hacer caídas incrementales más largas más intimidantes, genera “algo de miedo” y “algo de resistencia”, lo cual está bien. Esta resistencia indica que ya no estás en tu zona de confort, te estás acercando a la zona de estrés donde ocurre el aprendizaje. Pero tampoco estás en una zona de pánico, donde el miedo es tan abrumador que ya no puedes aprender. En cambio, estás controlando, incorporando la caída como una habilidad al identificar y dar pequeños pasos para dominarla.

Por lo tanto, no intentes “terminar de una vez” cuando estés por encima de la chapa, agarrotado y vacilante, más bien “date la oportunidad a centrarte”. Te ayudará a valorar tu miedo y tomar decisiones de consecuencias de riesgo más manejables. Al concentrarte, podrás responder hábilmente cuando ocurra lo inevitable y te encuentres en el aire. También disfrutarás más de todo el proceso, que, al fin y al cabo, es la razón por la que escalamos.

Para aprender a incorporar la caída como una habilidad esencial, participa en nuestro nuevo curso Supera el miedo a caer, de Arno Ilgner.

Consejo práctico: Concéntrate

Cambia la mentalidad usual de “Terminar de una vez” a una mentalidad más abierta y centrada a involucrarte con los seis siguientes pasos:

  1. Determinar el objetivo: Aprender a caer como una habilidad.
  2. Cuando buscas la comodidad: En el momento presente.
  3. En relación con el estrés y el miedo: Aprécialos como maestros.
  4. Cómo participar: Con pasos pequeños y manejables.
  5. Respecto al ego: Trátalo como identidad separada del resultado.
  6. ¿Quién toma las decisiones? ¡Solo tú!

Publicado en : Talk Of The Crag, Revista de Escalada # 371 (Febrero / Marzo 2020)

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