Por Jessa Younker

Yo, junto con otros atletas de Evolv, fui seleccionada para participar en el programa de entrenamiento de “Mente Libre” que Arno Ilgner estaba desarrollando, que se basa en lo que The Warrior’s Way ya enseña. Jeff Lodas, uno de los entrenadores de Arno, fue mi entrenador.  La razón por la que quería participar en este programa era el miedo a caerme. Hace años, me caí mientras escalaba y me dejó con muletas. Me llevó meses recuperarme. La curación física fue la parte fácil. Mentalmente, luché para superarme, escalé vías con la cuerda por delante. Solo escalaba rutas que estaba segura de poder hacer sin caerme. Estaba emocionalmente agobiada por esta limitación autoinfligida. Volvía de las paredes decepcionada porque sabía que era capaz de hacer algo más.

El entrenamiento de la Mente Libre de Warrior’s Way directamente no solucionó los miedos que tenía. Por el contrario, me hizo mirar dentro de mí y examinar mi propio proceso de pensamiento. Arno Ilgner en su libro Lecciones Exprés dice, “La conciencia impecable simplemente significa que la atención está en el momento presente y no está distraída”. Para mí, eso fue más fácil decirlo que hacerlo. Comencé este entrenamiento en uno de los años más ocupados de mi vida. Estaba estudiando para hacer cuatro exámenes del  Certificado de Contadora Pública (CPA), me dedique al estudio más de 20 horas a la semana durante seis meses. Mientras tanto, también estaba trabajando en un trabajo de tiempo completo en contabilidad pública, entrenando clases de escalada, configuración de rutas y entrenamiento para mi propia escalada. Mi mente estaba lejos de estar en el momento presente y me sentí dispersa y abrumada. El entrenamiento de Warrior’s Way era exactamente lo que necesitaba para dar sentido a mi situación caótica.

Unos meses después, en el programa todo mi enfoque cambió. Comencé a acercarme a la escalada en función de estar interesada, en un movimiento o en los agarres, en lugar de las posibles caídas. En el futuro, tengo la intención de hacer unas practicas de caídas de  Warrior’s Way, para abordar mis miedos directamente. Pero ya puedo ver el beneficio que este cambio ha tenido para disminuir el miedo. Ahora hago mi mejor esfuerzo para seguir centrándome en la escalada en lugar de la caída.

También encontré que el entrenamiento mental fue útil fuera de la escalada. Cuando estudiaba para los cuatro exámenes CPA,  eran de alto riesgo y sentí un miedo abrumador por si no aprobaba. Tenía miedo de que todo el tiempo que pasé estudiando -que normalmente lo hubiese utilizado escalando- fuera una pérdida de tiempo. Pasados unos meses del programa de entrenamiento mental, comencé a enfocarme en lo que podía aprender y no a enfocarme en el resultado. Concentrarme en lo que podía aprender era como centrarme en mi escalada, enfocarse en el resultado era como centrarse en la caída. El punto más importante fue no ignorar el estrés. Lo reconocí, encontré la manera de resolverlo y aprendí de ello. Me complace informar que pasé los cuatro exámenes en el primer intento.

Arno y Jeff describieron estrategias potentes adaptadas a mis necesidades. Aplicadas al entrenamiento mental, tal como: Centrarse en la tarea y la conciencia corporal para mantener la atención en el momento presente. El programa fue difícil y quería admitir la derrota varias veces porque era más fácil. Sin embargo, mirando hacia atrás, me doy cuenta de que aprendí más en esos momentos. Fue en esos tiempos difíciles que me percate mi mente tratando de permanecer en su zona de confort. Aprender a manejar el estrés y no ignorarlo es una herramienta poderosa de la que estoy agradecida de haber aprendido. El hecho es que el entrenamiento mental es difícil y te desafía, pero si perseveras, te convertirás en una versión más fuerte y feliz de ti mismo. Yo, me convertí en una escaladora aperturista más segura, pero también me conozco mejor.

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