Recientemente estaba escalando en Sunset Rock cerca de Chattanooga, Tennessee, en una vía llamada Golden Ledges. La ruta seguía una grieta hasta media altura y luego transcurre por una pared indeterminada. La escalada de la grieta fue sencilla, pero era difícil determinar por dónde se debía escalar la parte superior. Sin saber si estaba escalando en la dirección correcta, seguí algunas fisuras hasta que llegué en una sección sin salida cerca de la parte superior.

Coloqué dos friends sólidos en una grieta horizontal cerca de una posición de reposo y probé varias opciones para continuar. Ir a la izquierda o hacia arriba no parecía viable. Escalar por la derecha parecía la mejor opción. Me comprometí con esta opción, entonces sentí que probablemente tendría éxito. Escale, pero me cerraron el paso unas presas redondeadas, así que volví a mi posición inicial. Hice esto varias veces, pero no me comprometí. Me sentí inseguro, perdido en pensamientos de como  escalar y no caer.

El año pasado entrevisté a Alex Honnold después de su solo en El Cap y le pregunté sobre su compromiso. Dijo que dudo cuando comenzó a escalar escalada tradicional. Escalo hasta que se asustó, buscó a tientas en un anclaje y se sintió como atrapado en el tiempo. Leyó El camino del guerreros de la roca y dijo que aprendió mucho sobre el compromiso. En la entrevista, dijo: “Si lo voy a hacer, lo hago de verdad”. “Si, así” estas las declaraciones nos ayudan a ser decisivos. Una de las formas en que mejoró su compromiso fue el ser decisivo.

La palabra decisivo proviene de la raíz latina decidere, quiere decir: poner fin, concluir. Somos decisivos si cortamos todas las opciones excepto una. Reducir nuestras opciones a una sola elimina todas las demás que la mente puede usar para escapar del estrés.

Es difícil ser decisivo y poder decir “si, así”, a menos que nos hayamos preparado bien. Alex dijo que si no se siente cómodo, se prepara más. La preparación aclara el riesgo. Esclarecemos dónde está el próximo punto de protección para determinar si la caída es del tipo de riesgo de sí o no caída.

La preparación también incluye entrenamiento en la roca. Una gran parte de la preparación de Alex incluía hacer solos otras rutas largas y dedico tiempo en El Cap con cuerdas para familiarizarse con la vía The Freerider. Mi esfuerzo en Golden Ledges fue una visión. Me había preparado observando muchas rutas en el pasado para desarrollar mi habilidad de visión. Reflexioné sobre mis esfuerzos a medias y me di cuenta de que no me faltaba el compromiso debido a mi habilidad de visión. Más bien, no había esclarecido el riesgo. Necesitaba hacer un proceso de pensamiento profundo para prepararme. Que analice así:

Primero: El final del riesgo eran los anclajes de fin de vía, unos diez pies (3 metros) por encima mío. Segundo: La consecuencia de la caída era de unos 25 a 30 pies (7,5 a 9 metros), en una pared vertical, sin obstáculos. Esto me indicó que estaba en un tipo riesgo de sí caída, porque había realizado muchas caídas como esta. Revisé los friends para asegurarme que estuvieran colocados de manera segura para que no fallaran y causaran una caída más larga. En tercer lugar, analicé las características de la roca de la única opción que había elegido. Mi plan también incluía comprometerme hacia adelante, corté la opción de bajar. Tendría éxito o caería. Me dije a mí mismo que si lo iba a hacer, entonces realmente me comprometí.

Pero, qué significa; ¿A qué nos comprometemos? Para ser efectivo, necesitaba que “esto” fuera un proceso que ocurría en el momento presente, no el logro del resultado final. Comprometerse con “eso” significaba que me estaba comprometiendo a esforzarme a concentrarme en respirar, mantenerme relajado y moverme lo más posible continuamente. Mi declaración de “si, así” cortó las opciones de escape, pero también necesitaba esclarecer a qué me comprometía.

Escalé hasta el punto en el que me habían quedado antes y agarré las presas redondeadas. Me sentía inseguro, pero coloqué mis dedos en la mejor posición para agarrarlos. Dudé de mi capacidad de aguantar mientras subía mi pie hacia arriba, pero redirigí mi atención para avanzar o caer en el proceso de mi esfuerzo. Subí mi pie y mi agarre de mano se mantuvo. Hice algunos movimientos más tenues de manera similar y pronto llegué a los anclajes.

El compromiso es un concepto multicapa. Somos conscientes de la tendencia de la mente a buscar opciones para escapar del estrés y eliminar todas las opciones excepto una. Hacemos un proceso de preparación minuciosa, y luego usamos las declaraciones “si, así” que son decisivas. Finalmente, mejoramos nuestro compromiso al saber a qué nos comprometemos con el esfuerzo.

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